Dasha Navalnaya, de 21 años, es hija del opositor ruso y preso político, Alexei Navalny, quien se ha convertido en la figura más predominante de los movimientos prodemocráticos de Rusia, y por lo tanto, en el principal enemigo del presidente Vladimir Putin.

Navalny se ha convertido en una figura mundialmente conocida por liderar la Fundación Anticorrupción que investiga el enriquecimiento ilícito de las élites rusas. Estas actividades lo han llevado en numerosas oportunidades a estar detenido, al igual que su constante participación en protestas antigubernamentales.

Tal vez uno de los hechos más relevantes de lo que el opositor ha sido víctima en los últimos años. fue el envenenamiento en 2020, que según ha denunciado su familia fue responsabilidad de funcionarios del Kremlin.

A pesar de estos hechos, el político opositor, no cesó en sus denuncias contra los abusos del gobierno de Putin, situación por la cual actualmente se encuentra en prisión.

Su hija, Dasha, quien actualmente estudia en la Universidad de Stanford en EEUU, ha denunciado los atropellos que él enfrenta.

“Mi padre sobrevivió a un envenenamiento por armas químicas, que le pasó factura; pasó más de dos semanas en coma y más de un mes en cuidados intensivos. La rehabilitación tomó meses. Poco después del encarcelamiento, comenzó a experimentar dolores de espalda y una pérdida gradual del control de las piernas. Tuvo que soportar una huelga de hambre de 24 días solo para tener acceso a ayuda médica”, denunció Dasha, en un artículo publicado por el medio Time.

La joven aseguró que Navalny está siendo sometido a un confinamiento solitario con la intención de “quebrarlo mentalmente” y “matarlo físicamente”.

“La ´residencia´ de mi papá desde hace más de dos meses es una celda de castigo de 7 por 8 pies (2 por 2,5 metros), que es más una jaula de concreto para alguien de 6 ‘3 de altura (1,92 metros). Pasa días sentado en un taburete de hierro lo que exacerba su dolor de espalda, siendo una taza lo único que puede quedarse. Incluso su cama está pegada a la pared desde las 6 de la mañana hasta las 10 de la noche”, dijo Navalnaya.

La hija del opositor denunció que su padre está sometido a un estricto aislamiento desde el pasado 17 de noviembre y que además no le permiten salir de su celda como a los demás presos.

“Es una celda estrecha, como la celda de castigo, excepto que puedes llevar no uno, sino dos libros contigo y usar el quiosco de la prisión, aunque con un presupuesto muy limitado”, dijo Navalny.

Bajo estas nuevas condiciones, el opositor no puede recibir visitas. Fue el canje impuesto y sin elección que le dieron sus custodios a cambio de poder tener dos libros en vez de uno, sabiendo que es un ávido lector.

De acuerdo con lo escrito por Dasha en el Time, su padre no está en la celda de castigo por las supuestas razones que alegan sus custodios, como barrer mal el patio de ejercicios o no portar bien el uniforme de preso, entre otras cosas, sino que Navalny estaría aislado por su posición firme en contra de la invasión rusa a Ucrania.

“Todo tiene un precio, y ahora, en la primavera de 2022, debemos pagar ese precio. No hay nadie que lo haga por nosotros. No solo estamos ‘en contra de la guerra’, nosotros luchamos contra la guerra”, afirmó Navalny durante su juicio en marzo.

“Mi padre usa cada audiencia de apelación como una oportunidad para hacer una declaración contra la guerra. Durante su reciente audiencia, dijo: ´Su Señoría, declaro que soy una persona inocente. Y creo que yo y otros como yo hicimos todo lo posible para evitar lo que está pasando ahora. Y lo seguiremos haciendo. Y hago un llamado a todos los ciudadanos de Rusia para que luchen contra este régimen, esta guerra y la movilización’”, aseguró Navalnaya.

“Pasaré en una celda de castigo todo el tiempo que sea necesario para defender mi derecho a denunciar el crimen histórico que está cometiendo Putin”, dijo Navalny.

“El régimen ruso siempre se ha basado en la corrupción y ahora se basa en la guerra: para Putin, estos son los dos requisitos previos para permanecer en el poder. Es por eso que está listo para destruir a cualquiera que se atreva a exponerlos. Y trata a mi padre con un odio personal, como su oponente más implacable durante muchos años” denunció la hija de Navalny.

“Putin debe ser derrotado. Es una amenaza no solo para Rusia y Ucrania sino para el mundo. La esencia misma del poder autoritario implica un aumento constante de las apuestas, un aumento de la agresión y la búsqueda de nuevos enemigos. Para no perder en esta lucha, debemos unirnos”, sentenció Navalnaya.

También aseguró que en los últimos meses, toda la comunicación que ha tenido su padre con sus abogados, carece por completo de confidencialidad. Lo que hablan pasa por la administración penitenciaria. Al tiempo que cuando lo visitan, solo lo pueden ver a través de una ventana que ha sido cubierta con un papel opaco, por lo que los abogados solo pueden escuchar una voz y ver la silueta de su cliente.

“Los abogados de mi papá ya no tienen una comprensión visual de su salud y condiciones físicas”, denunció.

La joven estudiante dijo que su padre desde 2011 hasta 2021 fue encarcelado al menos una vez por año, mientras que su madre, Yulia Navalnaya, fue condenada por el Kremlin a tres años y medio de prisión.

“Es imposible hacerse a la idea de que tus seres queridos pueden ser encarcelados o asesinados en cualquier momento por un motivo inventado, pero con el tiempo se convirtió en parte de nuestra rutina familiar”, dijo.

“´Entonces, supongo que no vendrás a cenar esta noche´”. Le preguntaba a mi papá cada vez que se preparaba para ir a una protesta. Él respondería con una risita”, contó Navalnaya.

“Estoy orgullosa de ser la hija de mi padre y caminar erguida sabiendo que, a pesar de las condiciones inhumanas, él se ha enfrentado a la guerra de Putin en Ucrania” manifestó optimista la hija del opositor.

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