Antifa amenaza con destrozar las instalaciones de Tesla como protesta contra Elon Musk por cerrar las cuentas de sus usuarios en Twitter. El nuevo dueño de la plataforma dio la orden de suspender las cuentas que llaman a la violencia y eso afectó inmediatamente a Antifa.

Pese a que Joe Biden dijo en el debate presidencial contra Donald Trump en 2020 que Antifa no es un movimiento sino «una idea», las amenazas y acciones de los denominados «antifascistas» demuestran que están unidos y organizados para ejecutar acciones que pueden ir incluso más allá de alterar el orden.

Luego de lograr la suspensión de algunas cuentas, Andy Ngo anunció: «Como venganza por la suspensión de las cuentas de extremistas violentos por parte de @elonmusk en Twitter, Antifa en Portland está organizando ataques incendiarios en las ubicaciones de @Tesla esta noche. Esto es solo una gota en el océano de años de organización violenta en Twitter».

La prioridad #1 de Musk será combatir la violencia contra menores

Ngo también hizo hincapié sobre el hecho de que miembros de Antifa se escandalizaron por lo que Elon Musk dijo de su prioridad #1, de combatir la explotación sexual de menores. Expuso el caso de un usuario que llamó a sus camaradas a respaldar y archivar sus cuentas. Poco después la cuenta en mención fue suspendida.

Activistas de extrema izquierda con prontuario criminal

La incidencia de violencia sexual entre los activistas más rampantes de la extrema izquierda se puede evidenciar en el caso de Kyle Rittenhouse. El menor tardó meses en demostrar su inocencia frente al relato de los grandes medios que lo retrataban como el verdugo por el hecho de haber usado un arma de fuego para defender su vida contra el ataque de tres mayores, en medio de los disturbios en el marco de las protestas de Black Lives Matter.

El primer abatido fue Joseph Rosenbaum, condenado en 2002 por abuso sexual contra menores. Estuvo 14 años en prisión y cometió decenas de infracciones disciplinarias, según muestran los registros estatales.

De igual manera, el segundo fallecido, Anthony Huber, fue condenado por abuso doméstico y conducta desordenada en 2018. También cumplió una condena en prisión en 2012 por amenazar con «destripar a su hermano como un cerdo».

Con lágrimas en los ojos, el único de los tres agresores que logró sobrevivir (Gaige Grosskreutz) dio el testimonio que salvó a Rittenhouse. Pues admitió que él se defendía de sus ataques.

Desde hace meses, miembros de Antifa y Black Lives Matter han paralizado, saqueado y vandalizado ciudades enteras. Portland, Oregón, es uno de los lugares donde han gozado de mayor poder e impunidad. Ahora Antifa amenaza con destrozar las oficinas de Tesla para vengarse de Elon Musk por «atreverse» a censurar sus cuentas que llaman a la violencia. ¿Qué dirá Biden ahora? ¿Sigue siendo solo una idea?

Por admin

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