Más de 6000 kilómetros cuadrados han sido recuperados por la nueva contraofensiva ucraniana, según el balance más reciente del presidente Volodímir Zelenski. La operación que hizo retroceder al ejército ruso comenzó el pasado 6 de septiembre, y desde entonces, el mundo ha visto como el Kremlin anunciaba un «reagrupamiento de fuerzas» que se perfila más como una derrota no reconocida cuando Ucrania ya había recuperado 2500 kilómetros.

 

Por su puesto que no se puede hablar de una victoria total sobre la invasión que comenzó en febrero de este año. Aún queda mucho territorio por recuperar. Por eso el general Mark Milley, presidente del Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos, se unió a las voces que llaman a la cautela. “Creo que es un poco pronto para hacer una evaluación completa», dijo hace pocos días.

No obstante, organizaciones como el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, en inglés) informan que «las fuerzas ucranianas han infligido una gran derrota operativa a Rusia, recuperando casi toda la región de Járkov en una rápida contraofensiva». Dicho territorio es importante porque garantizaba la ampliación del dominio ruso al este y, por ende, su presencia más allá del Donbás.

La superficie total de las áreas recuperadas duplica el tamaño de Londres, según el Ministerio de Defensa británico, reseñado por el portal Al Jazeera.

Los errores de Putin

Aunque hay cautela para evitar cualquier grito de victoria frente a Rusia, lo cierto es que la estocada llega en momentos en que los ataques de Vladímir Putin comenzaban a aumentar. A medida que lo hacían, surgían las preguntas de hasta dónde era capaz de llegar el mandatario ruso para lograr el levantamiento de sanciones y coronarse ganador del conflicto que él inició. Cortar el suministro de gas a Europa occidental y difundir un comercial con la aseveración de que «el invierno será largo», fueron sus últimas amenazas directas.

Hasta ahora, la ofensiva rusa demuestra que el ejército de Moscú no tiene alcance ni capacidad ilimitada. Otro punto negativo para Putin es el hecho de que la reconquista ucraniana de Izyum, dentro de la región de Járkov, «puso fin a la posibilidad de que Rusia pudiera lograr sus objetivos declarados en el óblast de Donetsk», agregó ISW.

En resumen, «Rusia cometió una serie de errores de cálculo realmente enormes», aseguró un portavoz de las Fuerzas Terrestres de Ucrania. No solo tiene que ver con el apoyo de la comunidad internacional a Ucrania y las capacidades ucranianas, sino también con las capacidades de sus propias fuerzas, dijo.

Para quienes se pregunten qué opinan los ciudadanos que viven en Rusia, Julia Davis, columnista del medio The Daily Beast, publicó un extracto de un programa local. «Se dan cuenta de que su ejército está fallando y que su país está en problemas. Están empezando a jugar el juego de la culpa. Algunos de ellos finalmente entienden que su negación genocida de la identidad ucraniana no está funcionando a favor de Rusia», reseñó.

 

Soldados se devuelven a Rusia

Dos cosas adicionales se saben de toda esta contraofensiva ucraniana por fuera de los kilómetros recuperados. La primera, es que el país gobernador por Zelenski se estaría quedando sin lugar para alojar soldados rusos detenidos luego de rendirse. Imágenes recogidas por Daily Mail muestran un tanque retrocediendo mientras militares se lanzan con el vehículo en movimiento.

Según el Pentágono, otros prefirieron cruzar la frontera, especialmente en la región de Járkov, para devolverse a Rusia. No obstante, todavía hay tropas rusas «en masa» en Ucrania, aseveró el portavoz del Departamento de Defensa de EE. UU., Pat Ryder.

La segunda, es que EE. UU. y aliados occidentales afirmaron que seguirán apoyando bélicamente a Ucrania. Los sistemas de cohetes de artillería de alta movilidad (conocidos como HIMARS), que enviaron, sirvieron para que el ejército de Zelenski golpeara 400 objetivos en total desde julio.

Fuente: PanamPost

Por admin

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