El 2 de octubre, casi 120 millones de brasileños votaron en la primera vuelta de sus elecciones presidenciales. A Jair Bolsonaro, un populista de derecha que ha sido presidente desde 2019, le fue mejor de lo esperado. Durante meses, las encuestas le habían dado a su rival, el ex presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, comúnmente conocido como Lula, una ventaja de dos dígitos. Al final, Lula obtuvo el 48% de los votos, mientras que Bolsonaro obtuvo el 43%. Ahora irán a una segunda vuelta el 30 de octubre.

Si bien la campaña de Lula se enfoca en convencer a los brasileños de que estaban mejor cuando él era presidente y que Bolsonaro es una amenaza para la democracia, Bolsonaro ha tratado de presentar a Lula como un socialista radical y a sí mismo como el salvador de Brasil. Ambos candidatos han concentrado sus campañas en los estados más ricos y poblados de São Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais. Bolsonaro ha dado a entender que es poco probable que acepte el resultado si las elecciones van en su contra.

Lula y Bolsanaro fueron los únicos candidatos que obtuvieron más del 5% de los votos. Lula espera heredar la mayoría de los votos de Ciro Gomes, un ex gobernador estatal de centroizquierda, mientras que Bolsonaro confía en que los votantes de todas las tendencias cambien de opinión a medida que el gasto de estímulo hace que la economía parezca más brillante. Las mujeres, que prefieren a Lula, y los evangélicos, que favorecen a Bolsonaro, jugarán un papel decisivo en el resultado final.

El pasado viernes, Bolsonaro y Lula intercambiaron acusaciones de ebriedad y canibalismo, respectivamente, en una recargada hostilidad en la campaña hacia el balotaje presidencial del domingo 30.

Encuesta de la segunda vuelta: los puntos grises son las encuestas individuales y las líneas rojas y azules es el promedio con un intervalo de confianza del 95% (Gráfico: The Economist)Encuesta de la segunda vuelta: los puntos grises son las encuestas individuales y las líneas rojas y azules es el promedio con un intervalo de confianza del 95% (Gráfico: The Economist)

La disputa, que ya es la más polarizada en las últimas décadas en Brasil, se adentró nuevamente en terreno negativo cuando el ex presidente Lula (2003-2010) difundió un anuncio televisivo con extractos de una vieja entrevista en la que Bolsonaro afirma que comería carne humana.

“Es para comer, se cocina por dos o tres días y lo comen con banana. Yo quería ver al indio siendo cocinado. Ahí me dicen ‘si lo ve, lo tiene que comer’. ¡Lo como!”, dice el presidente en el fragmento del video de una entrevista al diario estadounidense The New York Times en 2016.

En el trecho el entonces diputado federal Bolsonaro se refiere a un supuesto ritual de la comunidad indígena Yanomami, del estado de Roraima (norte).

Un vocero de los Yanomami, Junior Hekurari, negó a un medio local independiente, la existencia del ritual de canibalismo en esa cultura.

Pero el video se viralizó en los últimos días en redes sociales y la campaña de Lula lo incluyó en un espacio de propaganda televisiva, en un intento de frenar a Bolsonaro luego de su sorpresivo desempeño en la primera vuelta de la elección presidencial.

El anuncio, que incluye una sucesión de imágenes con otros actos y exabruptos del mandatario, lo muestra simulando una ametralladora con un trípode, llamando a una diputada de “vagabunda” y burlándose del covid-19.

Encuesta de la primera vuelta: los puntos grises son las encuestas individuales y las líneas rojas y azules es el promedio con un intervalo de confianza del 95% (Gráfico: The Economist)Encuesta de la primera vuelta: los puntos grises son las encuestas individuales y las líneas rojas y azules es el promedio con un intervalo de confianza del 95% (Gráfico: The Economist)

“Después de todos los absurdos que Brasil ya escuchó de Bolsonaro, surge otro todavía más aterrador: revela que comería carne humana; Brasil no aguanta más a Bolsonaro”, dice una voz en off.

El ministro de Comunicaciones Fábio Faría, y uno de los coordinadores de la campaña de Bolsonaro, prometió en Twitter que recurrirán el anuncio ante las autoridades electorales.

Lula marcha adelante en el balotaje con 53% de los votos válidos frente a 47% de Bolsonaro, según un sondeo del Instituto Datafolha difundido este viernes.

Otra encuestadora, Ipec, difundió el miércoles otro sondeo que ubicaba al ex líder sindical, de 76 años, con 55% y el ex capitán del Ejército, de 67 años, con 45%.

Las encuestadoras enfrentan cuestionamientos por subestimar la fuerza electoral de Bolsonaro en la primera vuelta, cuando obtuvo más de seis puntos por encima del máximo esperado por los sondeos.

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