La caída está liderada por un -14% en los precios de los combustibles tras la quita de impuestos. Es la deflación mensual más importante desde el Plan Real, y la más grande registrada desde mayo de 1954.

Un reciente informe de la Fundación Getulio Vargas (FGV) estimó que el índice de precios al consumidor semanal registró una variación negativa del 0,76% al término de la cuarta semana del mes de julio, después de haber registrado otra variación negativa del 0,44% en la tercera semana del mes.

A partir de estas estadísticas, se estima que la variación mensual del IPC marcaría una caída del -1,19% en relación al nivel general de precios de junio. El indicador de la fundación es similar al índice general de precios que estiman el Banco Central de Brasil y el IBGE, por lo que se espera que los datos oficiales convaliden las estimaciones de los mercados y las consultoras.

De un total de 8 categorías relevadas por el indicador de la fundación, 5 de ellas registraron deflación en la cuarta semana de julio con respeto a la tercera. Entre todos los rubros, destaca la baja de los precios del transporte (-4,8%), y las tarifas de combustibles (hasta -14%). También se registraron bajas en los precios de las viviendas (-0,7%) y el rubro “educación, lectura y recreación con una variación negativa del 4,06%.

La variación negativa del IPC, deflación propiamente dicha, fue la más drástica para una variación mensual registrada desde el lanzamiento del Plan Real en julio de 1994. De hecho, según la serie histórica de inflación mensual proporcionada por el Banco Central de Brasil, la variación de julio sería la más negativa desde mayo de 1954.

La Fundación Getulio Vargas determinó que la inflación interanual cayó abruptamente al 8% en comparación con julio de 2021, después de haber alcanzado el 11,89% interanual en junio y hasta 12% en el mes de abril. De confirmarse estas estadísticas, el nivel de inflación acumulada de 12 meses volvería a los mismos niveles registrados en mayo de 2021.

El ajuste fiscal impulsado por Paulo Guedes desde el Ministerio de Economía, y la estricta limitación de la oferta monetaria impulsada por Roberto Campos Neto desde el Banco Central, consolidaron una fuerte señal para los mercados: el déficit fiscal presente, así como los futuros, no se financiará con impuesto inflacionario.

La demanda de reales vuelve a crecer al mismo tiempo en que la oferta monetaria se estabiliza después del shock provocado por la pandemia. Los datos más recientes de inflación posibilitan la concreción de las metas para fin de año en torno al 4,4% de inflación interanual.

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