Una valla donde se aprecian Nicolás Maduro y Hugo Rafael Chávez Frías, da la bienvenida a CVG Bauxilum. En esta se lee: “Empresa productiva socialista” junto a la siguiente frase: “¡Produciendo con calidad. Venceremos!”. Pero esa valla llena de un polvo blanco es la perfecta alegoría de cómo el chavismo ha pulverizado a un país.

Ese polvo es alúmina calcinada, lo cual deja en evidencia que Bauxilum no está “produciendo con calidad”, tal como se anunciaba en la valla. Las partículas no solo se han esparcido por la Zona Industrial de Matanzas, sino a más de seis zonas residenciales en Puerto Ordaz.

La problemática inició el domingo 4 de septiembre y se ha agudizado con el pasar de los días. El pronunciamiento oficial llegó con cierto retraso – 4 días después- y a través de un comunicado publicado por la empresa en sus redes sociales, sin ofrecer mayores detalles.

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El gobernador del estado Bolívar, el alcalde del municipio Caroní y distintos representantes regionales siguen en mudos, ante una situación que afecta a más de 100 familias, así como a los trabajadores de las empresas básicas.

Una trabajadora de CVG Bauxilum, quien prefirió mantener su nombre en anonimato, le explicó al equipo de La Patilla que los trabajadores están en una situación mucho más grave que la que vivió en estos días la comunidad adyacente.

“Los exponen sin protección a esas emisiones de ultra fino y ese material se pega a los pulmones. Desde el pasado martes 6 de septiembre, instruyeron al personal a usar mascarillas, pero ese material requiere del uso de mascarillas especiales 3M, doble filtro, para que sean efectivas”.

La mujer detalló que la estatal decidió desde hace 4 años, específicamente en 2019, no efectuar las dos paradas programadas de mantenimiento, “utilizando esos recursos en otras cosas, incluso, en actividades políticas. Los tanques agitadores de emulsión y lavado comenzaron a ‘congelarse’, esto quiere decir que se endurece la mezcla de bauxita con soda cáustica, y por falta de mantenimiento, comienzan a ponerse fuera de servicio”.

Se agrava la situación

 

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Con esos tanques fuera de servicio, se generó una explosión en el calcinador 1, por las mismas deficiencias de mantenimiento. “Quisieron hacerlo arrancar después de medio parapetearlo, pero sencillamente explotó. Ese calcinador sigue detenido”, explicó la trabajadora con más de 20 años de servicio.

“Recuerdas aquel famoso decreto de ahorro energético. Con esa directriz, Bauxilum paralizó la mitad de sus tanques, y dos líneas completas de Venalum también se apagaron. Todo esto con consecuencias nefastas para esas plantas”, detalló la trabajadora.

Según fuentes consultadas, la producción de Bauxilum comenzó a mermar, pasando de 1.600.000 toneladas a 550.000. Hoy no llega ni a 200.000 toneladas, en una planta con capacidad de diseño para 2.000.000 de toneladas.

“Ya desde la administración China-Turmero, ante la poca fiabilidad del suministro y resaltando que ese ultra fino no sirve para hacer aluminio, pues se considera fuera de especificaciones, porque no es posible que la electrólisis de las celdas lo diluya en aluminio líquido, entonces Venalum comenzó a importar alúmina, con sus consecuentes guisos. Pero se les acaba la plata, sigue bajando la producción y obligan a Bauxilum a producir, porque es el único que puede venderles fiado. De allí que la orden era arrancar el calcinador a toda costa. Con el calcinador 3 a media máquina y el 1 fuera de servicio”, detallan las fuentes consultadas.

 

Fuerte inversión

 

 

Los trabajadores consultados coinciden en que CVG Bauxilum requiere solo para poner operativos los tanques de lavado cerca de 44.000 toneladas de soda cáustica para diluir la emulsión que se solidifica, que no se puede retirar de los tanques ni con un taladro percutor neumático, por su alto contenido de sílice. Se trata de una roca sólida que se adhiere a las paredes del tanque.

Bauxilum tiene 12 tanques en ese estado y ya algunas áreas comenzaron a “chatarrearlas”. Se desmantelaron para obtener recursos vendiéndose como chatarra, como ocurrió con Alcasa. Esos 12 tanques son solo de lavado, pero la empresa posee otros 48 tanques entre trasegado y blanqueo de emulsión, el cual es conocido como “lado blanco”

El costo de la soda por tanque es de aproximadamente 62 dólares por tonelada y según lo señalado por los trabajadores, ya no quedan proveedores disponibles, “porque en el mercado es bien sabido que Bauxilum no paga y si les venden es de contado”.

Detallan que el área de calcinación es la fase final del proceso productivo. El material que llega a esa fase es hidróxido de aluminio, que debe traer una emulsión ‘gruesa’ para evitar el ultra fino y retirar el agua del componente, aplicando mil grados centígrados en el calcinador.

“No solo es el tema del filtrado para evitar emisiones, es todo el proceso. Debe estar en parámetros para que cuando se calcine, el nivel de finos sea mínimo. Para darte una idea: para las plantas de aluminio el contenido de finos debe ser inferior al 0,2%. Es irresponsable arrancar esos calcinadores, con altos riesgos de explosión u otros incidentes que, Dios no quiera, podrían cobrar vidas humanas, con un proceso totalmente fuera de control”, advierten.

Explican que todo este proceso se va haciendo por fases, y una vez atendida la fase previa se pasa a la siguiente. “Que se produzca poco, pero de manera segura. Ya nadie quiere ir a ciertas áreas por el riesgo de accidentes graves que presentan. Pero como la directiva quiere presentar resultados ‘destacados’, no les importa la vida de los trabajadores. Ya otras advertencias han sembrado luto en varias familias, a las que todavía al sol de hoy ni siquiera les han cancelado sus prestaciones y han pretendido pagarles con el cono monetario de 2018”.

Detallan que en CVG Bauxilum hay solo dos calcinadores operativos, y en cada uno de ellos se requiere una inversión que oscila entre los 250.000 a 600.000 dólares, para que funcionen de manera correcta.

Ciudadanos, los más afectados

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Carros, garajes, plantas, casas completas, han quedado cubiertas por la alúmina calcinada, situación que ha causado temor y problemas de salud entre los afectados. Odalis Ruiz vive en el sector de Riberas del Caroní. Ella señaló que su esposo ha tenido afectaciones respiratorias.

“Este sábado amaneció todo blanco. Ya sabía de la situación, pero hoy amaneció más acentuado. En mi patio, las plantas y el carro tenían ese polvo, pero este sábado amaneció peor. Hay mucho material afuera de la planta y si no lo recogen, la brisa va a seguir extendiendo ese polvillo hacia los urbanismos cercanos”.

Otra habitante, Yudith Moa, comentó: “Esto no es un capricho, es una realidad. Las casas, los pisos, las cocinas, los muebles, todo, todo cubierto de un polvillo blanco, como si fuera cal, cemento blanco. Ese polvillo hasta para consumir los alimentos es peligroso, porque todo está contaminado”.

“Lo otro es que respirar es difícil. Hay horas en las que no se puede ni respirar, porque el olor lo tienes metido en tu habitación y toda la casa. La garganta, el cabello. Y no es mentira. Limpias y al rato vuelve a estar ese polvo, está en todas partes de nuestro cuerpo”, destacó Moa.

Ambas mujeres coinciden en que es un problema de salud terrible que está ocasionando la empresa Bauxilum.

Daños a la salud

Algunos de los sectores afectados por la fuga de alúmina calcinada son El Guamo, El Caimito, Paratepuy, Sierra Parima, Las Acacias, Villa Icabaru, Villa Betania, Las Casitas, Core 8, Unare. En resumen: todas las zonas aledañas a las empresas básicas.

La doctora Doris Odremán, quien es médica internista y neumóloga clínica, señaló que esta es una de las enfermedades ocupacionales más importantes. “Es frecuente que en consulta veamos a pacientes con neumoconiosis, que es lo que llamamos las enfermedades ocupacionales por la exposición a ciertos minerales. La aluminosis también forma parte de este grupo de patologías ocupacionales respiratorias”.

“No solo afecta al sistema respiratorio, pero es uno de los más frecuentes y que compromete la salud de la persona, y más cuando la exposición es prolongada. En este caso fue diferente por la exposición a las comunidades y se ‘supone’ que los trabajadores que están en las empresas básicas tienen sistemas de protección respiratorias, las máscaras con filtro específico para disminuir la absorción, pero siempre hay compromiso”, alerta Odremán.

Por admin

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