Hoy en día elegir la alimentación de nuestros perros es una decisión complicada. Con el acceso a internet, nos llega muchas veces información contradictoria y terminamos por no saber qué es bueno y qué no para nuestros peludos. De hecho, hay algunos alimentos que son considerados perjudiciales para los canes y que, lejos de eso, tienen multitud de beneficios.

El ajo, las frutas, la carne, los huesos e incluso las proteínas

Sobre alimentación siempre existen mitos y leyendas urbanas que todo dueño responsable debe conocer, ya que es un parte fundamental en el correcto desarrollo y la buena salud de nuestras mascotas. González empieza hablando de los clásicos huesos.

Un perro mordiendo un hueso.
«Dar huesos cocinados en ninguno de los casos es bueno, pero dar huesos crudos carnosos, completamente envueltos en carne, sin astillas es algo muy positivo como hueso recreativo, para roer, ya que tiene beneficios como que les genera endorfinas, ayudan al desarrollo de la mandíbula y les proporciona entretenimiento y bienestar», comenta.

A pesar de ello, la veterinaria no esta a favor de darle huesos a los perros por las bacterias y enfermedades, por lo que considera que esto es un «medio mito». «En función del hueso puede tener beneficios o no. Yo no estoy a favor de los huesos crudos», especifíca.

Por otro lado, González habla de la carne. «He escuchado y leído en internet que hay gente diciendo que dar carne cruda puede fomentar un instinto agresivo en los perros. Esto es falso», asegura.

«Hay que partir de que los perros son carnívoros facultativos, por lo que no le va a generar un instinto agresivo de cazador tomar un alimento que es natural en ellos. De hecho, su cuerpo necesita esa proteína animal«, explica.

«El ajo crudo puede producir la anemia hemolítica, con la cual los glóbulos rojos se autrodestruyen»

Otro de los alimentos que se consideran veneno para perros es el ajo crudo. «Con el ajo hay que matizar un poco», empieza González. «Aunque yo nunca recomiendo dar ajo, puede tener muchos beneficios, lo que pasa es que es peligroso por la dosis».

«Los ajos contienen alicina, un componente que está demostrado que tiene muchos efectos beneficiosos, antibióticos, antifúngicos, desparasitantes (internamente), etc. Además, también se está estudiando que pueda reducir el colesterol y la presión arterial», detalla. «Sin embargo, también puede producir la anemia hemolítica, con la cual los glóbulos rojos se autodestruyen».

Según un estudio publicado por el Instituto de Farmacología Veterinaria y Toxicología en 2006, los gramos que son tóxicos por cada kilo de peso del perro son cinco, mucho menos que un diente de ajo. «La dosis tóxica es muy elevada, por lo tanto, el ajo es algo que se puede aportar, pero teniendo muchísimo cuidado con la cantidad», insiste la experta en salud animal.

 

Un perro comiendo dulce
González también cuenta que muchos de sus clientes tienen la idea de que no pueden dar frutas a sus perros. «Se dice que son malas porque tienen mucho azúcar y eso les puede dejar ciegos», relata. «Pero esto no es así. Las frutas aportan una hidratación muy grande y ahora en verano refrescan mucho, pero no solo eso, también son muy ricas en antioxidantes naturales».

«Hay perros con enfermedades crónicas (renales o intestinales, por ejemplo) que se pueden ver beneficiados por la fruta en forma de snack diarios (no consiste en ofrecerles un plato de fruta). El efecto es beneficioso a la hora de controlar esas enfermedades», añade.

Por último, la veterinaria explica que, cuando un perro sufre insuficiencia renal, se recomienda la disminución de proteínas en la dieta. «Parte de esto es verdad y parte mentira», aclara. «No es que haya que disminuir la cantidad de proteína, ya que no es lo que le hace daño al riñón, depende de qué tipo es».

«Los perros se pueden ver beneficiados si toman fruta en forma de snack diario»

«Cuando este órgano se degenera, empieza a perder proteína por la orina. El animal no solo va a adelgazar, si no que también se va a atrofiar, su musculatura la va a perder por la enfermedad y por esa pérdida de proteína. Si disminuyes más esa cantidad, no le va a ir bien», detalla.

Según González, lo que hay que hacer en esos casos es cambiar la proteína a una de alta digestibilidad, una que el intestino sea capaz de absorber y que no se pierda por la orina y que no haga trabajar más al riñón.

«Si le damos proteínas buenas que provengan de una carne magra, un filete de pollo o de ternera, su sistema digestivo lo va a poder absorber y su cuerpo va a saber aprovecharla, por lo que el animal no empeorará la enfermedad renal», concluye,

Alimentos que no son veneno para los perros.

Fuente: 20 Minutos

Por admin

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