Ahora como dueño de Twitter, el empresario Elon Musk se está enfrentando a todo un movimiento progresista que se opone a su idea de implementar la verdadera libertad de expresión en la plataforma. Varias señales de lo que estos grupos podían hacer, se dejaron ver desde el momento en el que el dueño de Tesla anunció su intención de comprar la red social.

Pero una vez que se oficializó la compra y Musk entró a las oficinas de la compañía como nuevo CEO, el progresismo estadounidense puso sus planes en marcha. Eso provocó que varias marcas como Volkswagen, General Motors, General Mills y Pfizer paralizaran recientemente sus anuncios publicitarios dentro de la plataforma. Aseguran que van a «monitorear» los siguientes pasos de la red social.

Detrás de eso están las mismas organizaciones que en mayo publicaron una carta abierta dirigida a los anunciantes para que detuvieran sus anuncios en Twitter. A su vez, la financiación que estas reciben, viene de los bolsillos de George Soros y Bill Gates, dos personajes promotores del Foro de Davos y de una coartada globalista para supuestamente «salvar al mundo». Musk lo sabe. Lo mencionó en ese momento y lo repitió en las últimas horas.

«Twitter ha tenido una caída masiva en los ingresos debido a que los grupos activistas presionan a los anunciantes, aunque nada ha cambiado con la moderación del contenido e hicimos todo lo posible para apaciguar a los activistas. ¡Extremadamente desordenado! Están tratando de destruir la libertad de expresión en Estados Unidos“, escribió en la red social. Dos días antes, dirigentes de estas organizaciones se habían reunido con el multimillonario.

Evitar pérdidas millonarias

Los despidos en Twitter también se convirtieron en otro factor que el progresismo está usando contra Elon Musk. Comenzaron la purga de la Junta Directiva que encabezó los actos de censura desde las últimas elecciones y continúan con muchos otros empleados.

Pero en la realidad, más allá de las acusaciones y señalamientos contra el empresario, el recorte de empleos permitirá evitar pérdidas por 700 millones de dólares, según New York Post. En paralelo, Musk explicó que «desafortunadamente no hay otra opción» debido a que la empresa está perdiendo más de 4000 millones de dólares por día. «A todos los que salieron se les ofrecieron tres meses de indemnización, que es un 50% más de lo requerido legalmente», agregó.

Hasta los momentos, también se sabe que el nuevo dueño de Twitter incluirá un abono de ocho dólares por mes para quienes tengan o deseen tener cuentas verificadas. Un punto que figuras como la congresista de extrema izquierda, Alexandria Ocasio-Cortez, han usado para denigrar a la plataforma a pesar de que ninguna de las medidas anunciadas se ha puesto en marcha. La respuesta de esto fue sencilla por parte de Musk: mostrar cómo la congresista vende ropa con su nombre por 58 dólares.

Así, el conglomerado de organizaciones sociales y voceros de la corriente woke pretenden que Twitter sufra financiera y popularmente debido a que ahora la dirige un hombre que se define a sí mismo como «absolutista» de la libertad de expresión. Sin embargo, el dueño de Tesla y fundador de SpaceX está dispuesto a dar la pelea.

Fuente: PanamPost

Por admin

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